Casal de barri Es Jonquet, Carrer Terrer, Palma
Santa Catalina-Jonquet-Molino con aspas
Jueves, 27 de abril de 2023
Volvemos a las andadas.
Un airecillo nuevo para tus orejas y tu mente bajo la STOA.
Ya sabes, sin parafernalia y sin gazmoñerías. Bueno, de lo primero un par de ellas a la entrada. Un látigo y un cuenco. Y no, el látigo no es para practicar sexo sado. Dentro de la sala no verás dildos ni succionadores no vibradores ni anillos para penes y demás apéndices sexuales, no: sólo un suelo espartano y tu volición. Punto. De lo segundo cero.
Ah, el cuenco; que para qué es. ¡Para que vomites!…
Para que vomites toda esa mierda cascabelera, huera y fulgurante que te has embaulado en oferta 3(0)x1, en plan: “Vacía la mente y encontrarás la felicidad; sal de la mente y encontrarás la eternidadâ€, “Conserva tus sueños, nunca sabes cuando te harán faltaâ€, “Si no sabes por dónde empezar, empieza por sonreírâ€, “Tu actitud, no tu aptitud, determinará tu altitudâ€â€¦ PUAAAAAAAAAAAAAAAAG
Perdón por la interrupción.
Es que no hay manera de leer/escribir estos palabros pringosos sin acabar vomitando.
Ag. Siguiente prueba —de vida—: No está permitido pronunciar y ni siquiera pensar en conceptos como arrepentimiento, pecado, procrastinar, remordimiento, deseo, culpa… ; si lo haces, deberás echarnos un céntimo al baldecito de la esquina. (¡Jo!, cómo la gente sea honesta nos vamos a hacer de oro.)
Es lo que tiene amar las cadenas del infortunio.
Y el buril del estoicismo es la clave para romperlas. (Vale, compi, tu sigue mirando para otro lado, pero suéltame la mano: todo el precipicio para ti.)
La lucha es nuestra dicha y nuestra desdicha. Tenemos héroes, tenemos dioses. Sísifo no es ninguno de ellos.
Así que suelta lastre, abraza tus fantasmas y siente el roce áspero y virtuoso del estoicismo (no puedes aspirar a más) y lo siguiente que verás, no será la luz, ni a Dios rodeado de querubines, ni ángeles tirando flores luminosas delante de ti. No. ¡Grietas!
Eso es lo que verás: gri-e-tas.
Las grietas que cuartean las máscaras rutilantes de los que tanto te obnubilan o distraen tus pasos. Y entonces habrás de enfrentarlas a las tuyas, para descubrir en esos intersticios de íntima oscuridad que ahí está tu esencia y tu fuerza, tu verdadera ansia de vivir y tu poder —estoico.
Tu inmenso, magnífico, furibundo poder. ¿Peccata minuta?
A ver, princesa (de Troya): hemos escrito magnífico pero no «fácil». Engaña a tu novio pero no a tu Alma.
A ver, rey (Midas): hemos escrito magnífico pero no fácil. Así que ya —pero ya ya—, aparca el batido de proteínas, los entrenamientos HIIT y los chutes de creatina. Fortalece tu mente y luego tus músculos; ese es el camino —estoico.
Si vienes buscando otra cosa ni te molestes. ¡Anda y cómprate una vida! Pásate por el mercadillo de Santa Catalina los sábados por la mañana, que a veces hay alguna buena videja de saldo. Luego regresa a la casilla de salida y vamos hablando.
O sigue cacareando: “Querer no es estar vacío, sino… †¡¿Qué pasa?! Que queréis que vomite otra vez ¿no?
Pues va a ser que no.
No te pases y luego no te extrañes si acabas jugando a la ruleta rusa, internado en una granja ayurvédica o de pie alelado junto a folletos de la Atalaya y ¡Despertad!; o en algo peor aún: practicando meditación vipassana un sábado a las diez de la mañana o cuencos tibetanos a medianoche (¡Mira, los pelos como escarpias!).
Otra advertencia. No está permitido tomar fotos: limítate a asombrarte (luego ya si eso hablas mal de nosotros).
STOA MALLORCA
EL ESPíRITU DE LA PIEDRA Y LA RAZí“N